
Tras el brillo de una mirada yace un melancólico suspiro,
lo único que queda de lo que algún día fuera una exclamación de alegría
que como la risa de los niños invadiese los recónditos confines del corazón.
Son,
imágenes que pasan ante mis ojos raudas y veloces,
dejando tras de sí sus estelas como un sendero de colores
por el que viajo a los rincones de la memoria,
caminos que me llevan a ese país de fantasía,
magia y alegría que me recuerdan lo que fui.
Sueños taciturnos que brillan al pasar,
murmullos de un encanto fulminante y fugaz,
recuerdos y nostalgias que me hacen suspirar,
son las luces del alma que iluminan el andar.
TENDECIA HXC
Hace 7 años
1 comentarios:
parc, bacano el texto con buenas metaforas que dejan en la mente la imagen de las cosas y elebado el pensamiendo...
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