sin titulo 2

7 de octubre de 2008

Aquella tarde en la que con una sonrisa nos dimos el adiós,
mientras caían las hojas de los arboles que fueron testigos silenciosos
de ese mundo en el que sólo existíamos tu y yo;
se posaron ante mis ojos los brillantes recuerdos de los sueños y risas
que rompieron el trino de las aves que observaban a media luz
aquella tarde en que tu y yo nos conocimos.

Sueños que el tiempo ha borrado
y en mi vago caminar por los lugares que juntos recorrimos,
esas mismas aves que juntos nos vieron,
esas mismas aves que nuestro amor presenciaron,
me dicen con su canto que ella nunca ha de volver.

Recuerdo las noches en que vos me decías:
tuya es mi vida, mi amor y mi ser;
pero ahora la amarga espera que por vos he cruzado
me atormenta al pensar que otros brazos te abrazan
y que de otros labios eres presa

Ahora un profundo silencio inunda mi alma
porque ya no estas aquí y
esas voces que a mi han llegado
me dicen que ya nunca has de volver.

sin titulo


Tras el brillo de una mirada yace un melancólico suspiro,
lo único que queda de lo que algún día fuera una exclamación de alegría
que como la risa de los niños invadiese los recónditos confines del corazón.

Son,
imágenes que pasan ante mis ojos raudas y veloces,
dejando tras de sí sus estelas como un sendero de colores
por el que viajo a los rincones de la memoria,
caminos que me llevan a ese país de fantasía,
magia y alegría que me recuerdan lo que fui.

Sueños taciturnos que brillan al pasar,
murmullos de un encanto fulminante y fugaz,
recuerdos y nostalgias que me hacen suspirar,
son las luces del alma que iluminan el andar.